Liga de Naciones: Inglaterra-España

España saca brillo a sus estrellas

España derrota a Inglaterra en un partidazo Wembley en el estreno de la segunda estrella

El equipo de Luis de la Fuente fue capaz de remontar un 2-1 en contra gracias a los cambios del seleccionador

Lamine abrió el camino del triunfo, Kane falló un penalti y Baena y Oyarzabal culminaron la remontada

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España ganó 2-3 a Inglaterra en Wembley
Miguel Serrano
  • Miguel Serrano
  • Me confundieron con un joven prodigio pero acabé de periodista. Escribo cosas de deportes y del Real Madrid en OKDIARIO, igual que antes las escribía en Marca. También a veces hablo por la radio y casi siempre sin decir palabrotas. Soy bastante tocapelotas. Perdonen las molestias.

España tiene dos estrellas en el pecho y muchas más en el césped. El equipo, porque es un equipo, de Luis de la Fuente remontó un 2-1 a Inglaterra en Wembley para ganar un partidazo. Y lo cambió otra de nuestras estrellas: el seleccionador. La entrada al campo de Baena y Oyarzabal, que ejecutaron la remontada, cambió el partido. Antes había abierto el marcador Lamine Yamal y lo habían volteado antes del descanso Gordon y Harry Kane, que falló un penalti en la segunda mitad, justo antes de que llegara el huracán de juego de la mejor selección del mundo: la España de Luis de la Fuente.

España estrenaba la segunda estrella en Wembley. Marco incomparable, vive Dios. Pero De la Fuente nunca piensa en homenajes, sólo en ganar. Así que se cepilló del once a Baena y Oyarzabal –amén del lesionado Porro– y metió a jugar a Eric García, Nico Williams y a Oh, Ferran, al que se le caen los goles desde que se reencontró con Luis Enrique. El resto, sí, el resto eran los mismos que se merendaron a Argentina en la final del Mundial. Justo en el calentamiento Eric se dolió de la rodilla y entró en su lugar Pubill.

Por si a alguno se le ha olvidado aquel once que nos hizo campeones del Mundo, que el verano se hace muy largo, aquí va un refresco de memoria con las tres novedades antes escritas: Unai Simón; Pubill, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Fabián; Lamine, Olmo, Nico Williams; y Ferran Torres. Poca broma.

Enfrente Inglaterra, inventores del fútbol que llevan décadas sin tocar pelo, pero que tienen jugadores imponentes. Rozaron la final en el Mundial, pero la cobardía de Tuchel les condenó ante Argentina. Ahora les toca reconstruirse sobre la base de la todopoderosa Premier, la mejor competición nacional de clubes del mundo. En el once inglés destacaban nombres como Elliot Anderson, Saka, Gordon, Bellingham o el mismísimo Harry Kane, el más modesto y menos mitinero de los aspirantes al Balón de Oro.

No hubimos de aguardar mucho para que les diéramos el primer sopapo. Bueno, en realidad fueron los ingleses los que se dispararon en el pie. Marc Guehi, central del City, trató de dar un pase hacia su portero ante la presión de España, pero lo hizo tan flojito y tan mal que le salió una asistencia involuntaria a Lamine Yamal. El crack español agradeció el obsequio y no perdonó. Se plantó ante el meta Trafford, lo atrajo hacia sí y se la colocó en el palo largo con un disparo combado y preciso. Ni dos minutos nos había durado Inglaterra. El animoso público de Wembley asistía estupefacto y en silencio a lo que se les venía encima.

España desatada

Disfrutaba España, que sometió a Inglaterra con una presión inmisericorde. Hasta Cucurella, liberado de la mochila de Vinicius, disfrutaba en un equipo que, al contrario que el de Mou, sí que sabe a lo que juega. En el minuto 8 Ferran hizo el segundo de La Roja, pero el asistente lo anuló porque tenía media pierna en fuera de juego cuando conectó de media volea un pase sedoso de Fabián Ruiz.

Se rehízo Inglaterra con unos buenos minutos de Elliot Anderson. España aguantó con oficio mientras los británicos buscaban desesperadamente a Kane y a Bellingham, inéditos ambos. Y les hacíamos pupa en las transiciones rápidas. Lamine dio una asistencia maravillosa a Ferran, que se plantó solo ante Trafford para hacer el segundo. Eligió definir por bajo pero el portero inglés sacó un pie elástico y salvador.

España volvió a manejar el partido al toque mientras sonaban los olés entre los españoles que había repartidos por todo Wembley. Los ingleses se mataban a correr sin premio. Su único peligro venía por el costado de Saka, que hacía sufrir a un Cucurella que echaba en falta las ayudas de Nico Williams.

En el 27 volvió a perdonar Ferran tras una buena recuperación de Lamine, un mejor pase filtrado por Rodri y un desmarque monumental. Pero el delantero del PSG cruzó demasiado ante Trafford y desperdició lo que parecía un 0-2 cantado. Pues entre el tanto que le anularon y los dos que había fallado tenía el hat-trick en sus botas.

Oh, Ferran

Seis minutos después Lamine Yamal, motivado en cierre de campaña del Balón de Oro, dio una asistencia de tacón a Dani Olmo, que se internó en el área y remató algo desviado al palo largo de Trafford. Perdonábamos demasiado y al final lo acabamos pagando. Fue una transición vertiginosa de Inglaterra, que pilló mal parada a toda la defensa de España, que venía de botar un balón parado. Todo nació en una pérdida de Nico Williams, que se dejó robar la cartera por Anderson. Condujo y aceleró Bellingham, que vio el desmarque de Gordon. Nadie regresó a tiempo y el delantero del Barcelona no perdonó. Batió por bajo a Unai y colocó las tablas en el vestuario.

El tanto espoleó a Inglaterra, que tuvo el 2-1 después de otra contra de Saka por la derecha. La pelota le cayó a Harry Kane, que buscó ponerla en la escuadra pero su disparo se marchó fuera por muy poco. España estaba superada y bullía Wembley. Que llegó a explotar en el 39 cuando O’Reilly la puso desde la derecha, Harry Kane cabeceó ante Laporte y su remate se coló en la portería de Unai Simón tras tocar en el muslo de Cucurella, incapaz de despejar.

España volvió al principio y Lamine tuvo en sus botas el 2-2 aunque su disparo dentro del área se marchó al cielo londinense. Inglaterra se metió atrás a proteger su tesoro. Cucurella se topó con el poste en un centro que se envenenó justo antes del descanso, al que llegamos con una inmerecida derrota de los nuestros. Tiempo habría para remontar en la segunda parte.

Remonta Inglaterra

Que nació con dominio local para deleite de Wembley. Sufría España, que pudo encajar el tercero tras un pase demasiado potente de Bellingham que no pudo cabecear Quansah a dos metros de la portería. Inglaterra tomó el mando del partido en la reanudación mientras De la Fuente llamó a filas a Baena y Oyarzabal.

En el 50 Bellingham reclamó penalti por un derribo de Rodri dentro del área. A mis ojos, ya me perdonarán, fue el inglés el que buscó la pierna del español. Así lo juzgó de primeras el árbitro pero no el VAR, que funciona bien (no como en España). Repitieron la jugada media docena de veces y sí, había contacto, así que el colegiado se fue al punto de penalti. La pena máxima la ejecutó Harry Kane y su virulento disparo se estrelló contra el larguero de Unai Simón. Nos libramos.

Ahora sí entraron Baena y Oyarzabal por Nico y Ferran. España se había ido del partido. Y debió volver después de una buena pared entre Baena y Lamine, que se quedó solito frente al portero de Inglaterra. Sin embargo, el crack del Barcelona falló un gol de los que no puede fallar un Balón de Oro. Después de lamentarse, Yamal se puso a presionar a O’Reilly para que Baena sí que encontrara esta vez el camino del 2-2 con un disparo venenoso desde la frontal que botó en las narices de Trafford y se coló pegadito a su palo izquierdo.

Recital de Baena

Partido nuevo y España había decidido comparecer de nuevo al duelo. Otra vez la presión del equipo de Luis de la Fuente rentaba. Ahora era Inglaterra la que no podía pasar del mediocampo. Los ingleses vieron sendas amarillas justas por derribos a Lamine y a Dani Olmo. Entró Pedri por Fabián al filo del 70. De la Fuente no se conformaba con el empate. Tampoco Inglaterra. El partido burbujeaba área va, área viene.

Y por el área, precisamente, apareció Mikel Oyarzabal. Y cuando Oyarzabal aparece por el área, puedes darte por muerto. Laporte encontró a Baena, éste a Oyarzabal y Mikel, con suavidad, sutileza y sin darse importancia, la picó con la punterita ante la salida del portero de Inglaterra. España volteaba el partido y se ponía 2-3 con un cuartito de hora por delante.

En el 81 entró Mikel Merino por un desfondado Dani Olmo, que había hecho un partidazo. España supo guardar la ropa en los minutos finales. Escondimos la pelota a Inglaterra, que lo intentó con cambios a la desesperada de Tuchel. Los minutos postreros se hicieron lustros pero los nuestros apretaron los dientes y mantuvieron una victoria histórica, otra más, tras derrotar a Inglaterra en Wembley para demostrar que ellos inventaron el fútbol pero nosotros mejoramos su invento.

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